En la última década, Rusia y consecuentemente Moscú, ha sido considerada como un mercado de grandes oportunidades, especialmente para el sector de la construcción. A pesar de las crisis económicas cíclicas, causadas por la excesiva dependencia de la economía rusa respecto al petróleo, Rusia se ha mostrado como un mercado muy atractivo.

moscuDurante el “Moscow Urban Forum 2015” la ciudad presentó diversos planes de mejora, desde la construcción del nuevo centro de Moscú hasta la ampliación de carreteras, metro y ferrocarril. A pesar de los actuales retos económicos debido a la depreciación del rublo, se presentó un máster-plan de 20 años y por valor de 90 billones de € para mejorar varias áreas de la ciudad que requieren una intervención severa. Este plan se solapa con el ya existente de mejora del metro hasta 2020 por un importe de 26 Billones de €. El metro de Moscú fue desarrollado cuando la ciudad tenía 3 millones de habitantes; ahora tiene 12 y solamente el 10 % de la población vive en el centro, donde se encuentra el 50 % de los puestos de trabajo. El 90 % restante vive a las afueras. Corregir esta situación es uno de los objetivos del máster-plan.

Otros proyectos pensados para facilitar el desplazamiento de las personas son: la adaptación de 50 km de líneas férreas de mercancías para uso de pasajeros, y la construcción de entre 60 y 80 km de carreteras para solucionar los eternos problemas de congestión de Moscú.

En otro ámbito, para mejorar la calidad de vida de los moscovitas, el proyecto MEGANON prevé transformar 10.000 ha. de espacio público en parques, laderas y áreas de recreo a lo largo de 120 km de río.

A nivel de país, después de las olimpiadas de invierno de Sochi (2014), Rusia organizará la Copa del Mundo 2018, que obviamente generará oportunidades de negocio en Moscú, como por ejemplo la rehabilitación del estadio Luzhniki.

Es lógico pensar que la crisis económica actual no favorece estos planes, pero hasta la fecha la mayor parte de ellos siguen adelante. Según las autoridades moscovitas, si la inflación anual no supera el 10 %, no prevén hacer grandes cambios en dichos planes. De momento, la principal decisión que han tomado ha sido la de acelerar la ejecución de algunas obras y recortar 1 año de ejecución, para de esta forma conseguir reducir los efectos de la inflación. Cierto es que en algunos casos, proveedores europeos han sido descartados por los efectos de la depreciación del rublo respecto al Euro, y han sido substituidos por proveedores rusos o asiáticos.

Rusia y Moscú son buenos mercados. Las empresas españolas deben estar presentes pero con precaución. A mi modo de ver es un mercado inestable, con crisis cíclicas y por lo tanto no puede ser la base de nuestra subsistencia, sino el complemento; de lo contrario creo que el riesgo es demasiado alto.

Neuronas + kilómetros = ventas